Cultura Totonaca

La Cultura Totonaca: Los pobladores totonacas residían en las regiones costeras y montañosas del este de México en el momento de la llegada de los españoles en el año 1519. En la actualidad sus descendientes residen en los estados mexicanos de Veracruz, Puebla e Hidalgo. Ellos fueron los posibles constructores de la ciudad precolombina de El Tajín. La cultura Totonaca sobresale por su cerámica variada, escultura en piedra, arquitectura colosal y por su avanzada percepción urbanística.

Geografía y Estilo de Vida

Cerámica Totonaca
En el siglo 15, los aztecas catalogaron a la región de los pobladores de la cultura totonaca como "Totonacapan", que se extendía aproximadamente desde Papantla (estado de Veracruz) en el norte y de Cempoala en el sur. La región de Totonacapan tuvo en gran medida un clima caliente y húmedo. Junto con los cultivos agrícolas normales de maíz, yuca (mandioca), calabaza, fréjol, calabaza y chile. La región se destaco por su producción de ámbar líquido y de algodón. Incluso durante la desastrosa hambruna del centro de México en los años 1450-1454, la región siguió siendo un centro agrícola fiable. En esos momentos, muchos aztecas se vieron obligados a venderse a sí mismos o a sus familiares como esclavos a los totonacas, a cambio de maíz para su subsistencia. Las casas eran de paja en general, y había un saliente. Ellos fueron de forma rectangular.

Historia de la Civilización Totonaca

La región de Totonacapan (lugares donde habitaban los Totonacas) fue objeto de muchas incursiones militares de los aztecas a mediados del siglo XV hasta la llegada de los españoles. A pesar de la creación de fortificaciones aztecas en toda la región, la rebelión era endémica. Los principales centros totonacas fueron Papantla, con una población estimada de 60.000 en el año 1519, Xalapa (con unos 120.000 habitantes) y Cempoala (con unos 80.000 totonacas). Cempoala fue el primer estado totonaca visitado por Hernán Cortés en su marcha a la capital azteca de Tenochtitlán. Los totonacas de Cempoala se unieron a Cortés y, junto con los indios tlaxcaltecas, contribuyeron significativamente a la conquista española del Imperio Azteca. La región de Totonacapan se incorporó al régimen español con relativamente poca violencia, pero la región sería devastada por las enfermedades epidémicas del siglo 16 (traídas por los conquistadores españoles al nuevo mundo). Hoy en día, aproximadamente 90.000 hablantes totonacas residen en la región de México.

Organización Social - Política de la Cultura Totonaca

Los totonacas se organizaron en confederación de ciudades, pero durante el siglo XVI sufrieron la dominación de los mexicas (Imperio Azteca). En 1519 se dio una reunión entre 30 pueblos totonacas en Cempoala, este evento sellaría para siempre su futuro, al igual que otras naciones mesoamericanas, porque en esta reunión se decidió aliarse con las conquistadores españoles y a los tlaxcaltecas en la conquista de la ciudad de Tenochtitlan, la capital azteca. Los totonacas suministraron 13.000 hombres para acompañar a los 400 hombres que disponía Hernán Cortes. Los totonacas pensaron que podrían liberarse del yugo de los aztecas con la ayuda de los europeos, pero la cruel realidad que se rebelaría más tarde, es que después de la derrota de los aztecas, los totonacas fueron forzados a convertirse al cristianismo con amenazas de muerte, luego se les despojaría de su cultura, muchos de ellos terminaron siendo esclavizados por los españoles en sus propias tierras, especialmente en el cultivo de caña de azúcar. Durante el siglo XVI , el pueblo totonaca sería diezmado por las epidemias de enfermedades traídas por los conquistadores europeos.

Religión de los Totonacas

La mayoría de los totonacas de hoy en día son católicos romanos. Sin embargo, su práctica cristiana se mezcla a menudo con vestigios de su religión tradicional de sus antepasados, un ejemplo notable son las costumbres que aun sobreviven como el antiguo rito de sacrificio en el que varias semillas se mezclan con la tierra y donde la sangre de aves se dispersan por los campos de siembra.

La religión tradicional de la civilizacion totonaca era bastante complejo, como se describe en la década de 1960 por el etnógrafo francés, Alain Ichon. Desafortunadamente, no hay otro ensayo importante sobre la religión totonaca que haya surgido desde entonces. La cultura Totonaca tuvo características matriarcales, existían diosas madres que jugaron un papel muy importante en la creencia totonaca, ya que creían que el alma de cada persona era creada por ellas "Si un niño muere su alma no va hacia el oeste, el lugar de los muertos, sino al este con las Madres." . El etnógrafo Alain Ichon también ha conservado para la posteridad un mito importante con respecto a una deidad del maíz, un héroe de la cultura con contrapartes entre la mayoría de las otras culturas de la costa del Golfo y, posiblemente, también representado por los mayas del periodo clásico como el dios del maíz.

La ceremonia ritual de los Voladores (llamado también  juego del Volador ) es una ceremonia ritual que tiene sus raíces en la época prehispánica y actualmente asociada con la ciudad de Papantla, Veracruz. Se cree que se originó con los pueblos nahuas, huastecos y otomíes en el centro de México, y luego se extendió a la mayor parte de Mesoamérica. El ritual consiste en la danza y la escalada de un poste de 30 metros de los cuales cuatro de los cinco participantes luego se lanzan atados con cuerdas para descender hasta el suelo. El quinto se mantiene en la parte superior del poste, bailando y tocando la flauta y el tambor. Según el mito, el ritual fue creado para pedir a los dioses para poner fin a una grave sequía. Aunque el ritual no se originó con el pueblo totonaca, es hoy más fuertemente asociado con ellos, especialmente aquellos en los alrededores de Papantla, ya que la ceremonia se extinguió en la mayoría de las demás lugares. La ceremonia fue nombrado Patrimonio Cultural Inmaterial UNESCO con el fin de ayudar a los rituales sobrevivir y prosperar en el mundo moderno.



Dieta: Alimentación de los Totonacas

Aunque cultivaron grandes extensiones de maíz, este alimento no formo parte esencial de su dieta. Los totonacas comían en mayor proporción frutas como zapotes (mamey), guayabas, papayas, plátanos y aguacates (palta). Los hombres totonacas cazaban y pescaban tiburones, tortugas, venados, armadillos, zarigüeyas y ranas. Las mujeres totonacas se encargaron de la crianza de pavos y perros. Los campesinos, así como los nobles comían gachas de maíz en la mañana. El almuerzo era la comida principal del día y consistió en estofado de mandioca y fréjol, o incluso una rica salsa de carne para los nobles.

Vestimenta de los pobladores Totonacas

Las mujeres totonacas eran expertas tejedoras y bordadoras, se vestían con grandilocuencia y trenzando sus cabellos con plumas. El fraile franciscano Bernardino de Sahagún dijo que, en todos los aspectos de su apariencia, las mujeres eran "muy elegantes", vestían faldas (bordado para los nobles) y un poncho pequeño de forma triangular que les cubría los pechos. Las mujeres nobles usaban collares de concha y jade además de pendientes y, a menudo se pintaban el rostro con tinta roja. Del mismo modo, los hombres nobles se adornaban con capas multicolores, taparrabos, collares, brazaletes, bezotes y productos hechos de plumas del preciado quetzal (ave).

Idioma totonaca

Los idiomas conocidos como totonaco y tepehua forman una familia lingüística aislada, es decir, que no son conocidos por estar relacionado con otros idiomas o familias lingüísticas. Las primeras descripciones gramaticales y léxicas del totonaco hechas por los europeos (por desgracia hoy perdidas) fueron hechas por Fray Andrés de Olmos, quien también escribió las primeras descripciones de las lenguas náhuatl y huastecos.