Venta de La Mesilla

La venta de la Mesilla en 1853 significó la adquisición por parte de los Estados Unidos de los territorios de México, con una superficie total de aproximadamente de 76.845 km², que actualmente conforman los Estados del sur de Arizona y Nuevo México en Estados Unidos. Esta compra establecería las fronteras definitivas de los Estados Unidos en la zona continental.

Antecedentes: Fin de la Guerra México - estadounidense
Tras el final de la Guerra Méxicano - esatdounidense de 1848, continuarían los conflictos fronterizos por resolver entre los Estados Unidos y México. El territorio que hoy constituye los estados del sur de Arizona y Nuevo México era parte de una propuesta estadounidense para la construcción de un camino para una línea de ferrocarril transcontinental. El entonces secretario de Guerra, Jefferson Davis, convenció al presidente Franklin Pierce para enviar James Gadsden (quien tenía intereses personales en la ruta ferroviaria) a negociar con México para la compra de estos territorios. A medida que la era del ferrocarril evolucionaba, los empresarios sureños vieron que un ferrocarril que uniera el sur con la costa del Pacífico expandiría sus oportunidades comerciales. Pensaban que la topografía de la porción sur de la Cesión Mexicana era demasiado montañosa para permitir una ruta directa. Los estadounidenses vieron que para evitar las montañas se debería tomar una ruta con un términal sudeste que tenga que girar hacia el sur en lo que entonces era territorio mexicano.

Santa Anna  y la venta de La Mesilla 

La Venta de la Mesilla (Mapa del territorio cedido)
Según el acuerdo alcanzado el 30 diciembre de 1853 (Tratado de La Mesilla) entre James Gadsden y el presidente Antonio López de Santa Anna, los Estados Unidos pagarían a México $ 10 millones de dólares a cambio de la cesión territorial mexicana. El tratado incluyó una disposición que permitía a los Estados Unidos construir un canal transoceánico a través del Istmo de Tehuantepec, pero Estados Unidos nunca lo utilizó. El objetivo de la compra de La Mesilla era la construcción de la ruta de la línea del ferrocarril transcontinental, por lo cual se compensaría económicamente a México por los territorios también ocupados por los Estados Unidos después de la final de la guerra mexicano – americana. El Tratado de Guadalupe Hidalgo de 1848 había puesto fin al conflicto militar entre los dos países, pero no había atribuido una compensación económica por los territorios perdidos por México durante la guerra.

Consecuencias de la venta de La Mesilla

Esta compra supuso la adquisición de un territorio mucho más amplio que abarca la mayor parte de los actuales estados mexicanos de Coahuila, Chihuahua, Sonora, Nuevo León y Tamaulipas, así como parte de la península de Baja California. Sin embargo, la idea no tenía sólo oposición en el pueblo mexicano, sino también entre los senadores contrarios a la esclavitud en los Estados Unidos, que veían esta adquisición como la expansión de los territorios esclavistas del Sur. La adquisición, que fue finalmente acordada fue suficiente para producir la ira del pueblo mexicano, que vio las acciones de Santa Anna como un acto más de traición a la patria. La venta de La Mesilla pondría fin a la carrera política del general Santa Anna.