Dictadura de Miguel Primo de Rivera

Biografia de Miguel Primo de Rivera y Orbaneja, Marqués de Estella y Ajdir (nació en Jerez de la Frontera, 8 de enero del año 1870 - murió en París, 16 de marzo del año 1930) fue un militar y dictador español, fundador de la organización política fascista Unión Patriótica, que inspiro a la Unión nacional portuguesa. La dictadura de Miguel Primo de Rivera se inicio el 13 de septiembre de 1923 y finalizo el 28 de enero en 1930 en España.

Carrera Militar de Miguel Primo de Rivera

Miguel Primo de Rivera y Orbaneja nació en Jerez de la Frontera, provincia de Cádiz, España, perteneció a una familia de militares ilustres, en la cual se destacaba su tío, Fernando Primo de Rivera (1831-1921), marqués de Estella, héroe de la Tercera Guerra Carlista, gobernador de las Filipinas y varias veces ministro de guerra español. Siguiendo la tradición familiar, Miguel se unió al ejército a los 14 años, habiendo desarrollado la mayor parte de su carrera en servicio en las colonias: Marruecos, Cuba y Filipinas, donde acompañó a su tío. En estos destacamentos, por méritos en combate, tuvo la oportunidad de ascender rápidamente en la jerarquía militar, en el año 1912 ya era general.

Carrera Política de Primo de Rivera

II Marqués de Estella, Miguel Primo de Rivera
A pesar de que su formación y carrera esta naturalmente vinculada a los militares africanistas - Los defensores del mantenimiento del imperio colonial español - Miguel Primo de Rivera, defendió el abandono de las colonias españolas del norte de África, esto le traería algunos inconvenientes, malos entendidos y represalias políticas.

En el rango de general, se trasladó en 1919 para el servicio en la Península Ibérica, lo que le permitió seguir de cerca los problemas sociales y políticos de la época. Fue capitán general de Valencia, Madrid y Barcelona. En este último cargo tuvo que hacer frente en 1922 con los problemas graves de orden público en ese momento afligían a Cataluña, como el terrorismo anarquista y el pistolerismo (asesinatos de empresarios, sindicalistas, obreros), en pleno auge entre los militantes catalanes. A estos problemas se sumó la inestabilidad local ministerial y el rápido deterioro del sistema de partidos.

Golpe de Estado de Primo de Rivera

En respuesta, Primo de Rivera, imbuido de ideales militaristas, fuertemente nacionalistas y autoritarios, dirigió el 13 de septiembre 1923 un golpe de Estado, suspendió la Constitución, disolvió el Parlamento e implanto una dictadura. El golpe encontró la complicidad de Alfonso XIII y la aquiescencia de la mayoría de los empresarios, el clero, los círculos militares y de los conservadores.

Formación del Directorio Militar

Después del golpe de estado de Estado, Miguel Primo de Rivera encabezó un Directorio Militar que concentró todos los poderes del Estado español, excluyendo de la vida política a los políticos de carrera.

Teniendo en cuenta que sustituyó a un régimen desacreditado y en clara descomposición, con la promesa de una dictadura meramente transitoria, inspirada en los ideales regeneradores de finales del siglo XIX, con el objetivo de restablecer el orden y desarraigar la influencia del caciquismo en la política, en un principio encontraron poca resistencia. Incluso los socialistas mantuvieron una neutralidad benévola, dándole el mérito de la duda.

En sus acciones políticas, aunque a veces formalmente inspiradas en el modelo fascista italiano de Benito Mussolini, la dictador Primo de Rivera fue más moderada y conservadora.

Persecución y represión de los opositores al régimen

Durante los años del Directorio Militar (1923-1925), persiguió a los anarquistas (cuyo sindicato, la CNT fue declarado ilegal), a los comunistas (que habían dejado el PSOE y adherido a la Tercera Internacional), suprimió la Mancomunidad de Cataluña - el primer órgano administrativo que abarco toda Cataluña, desde el siglo XVIII, y la primera experiencia de autogobierno catalán - y persiguió a los catalonistas (nacionalistas catalanes). Por otra parte, prohibió el uso de las lenguas regionales en los actos públicos.

En la acción política, eliminó los partidos políticos e instituciones representativas de la vida política, sustituyendola por tecnócratas conservadores, agrupados, a partir de 1924, en la Unión Patriótica. La dictadura de Primo de Rivera fortaleció el proteccionismo estatal en favor de la industria nacional y fomentó la construcción de grandes obras públicas.

Victorias militares en las colonias africanas

Uno de sus mayores éxitos fue la consolidación de la presencia española en Marruecos, a través de una victoria militar que puso fin a años de permanentes guerras y dificultades - de los cuales se recordaba el "Desastre de Annual", un grave derrota militar española de 1921, en la región marroquí del Rif, por las cuales habían sido responsabilizado los militares y el propio rey, lo que llevó al golpe de Estado de Primo de Rivera en el año 1923.

El desembarco de Alhucemas (1925) fue parte de una operación combinada con el ejército francés para poner fin a la rebelión del Pueblo Cabilio en el Rif. A pesar de contradecir sus posiciones anteriores Primo de Rivera, sobre las colonias del norte de África, fue un éxito tan importante que alentó institucionalizar la dictadura de forma permanente. Para ello, el Directorio dio lugar a un Directorio Militar Civil (1925-1930) y reunió una Asamblea Nacional (1927), que preparó un proyecto de Constitución (1929). Ese simulacro de Parlamento, claramente no democrático, sin embargo, mostró la diversidad de puntos de vista políticos que se encontraban entre los partidarios de la dictadura, en contraposición los católicos conservadores se oposición a la vieja cepa de autoritarios corporativistas atraídos por el fascismo.

Fin de la dictadura de Miguel Primo de Rivera

Divididos los partidarios de Primo de Rivera y el enfriamiento de la relación del dictador con el rey, las fuerzas que apoyaron la dictadura no fueron capaces de enfrentar el aumento de la oposición, cada vez más unidos y movilizados en contra de la amenaza de ver perpetuarse el régimen. Socialistas y republicanos se unieron en la campaña contra la dictadura, en una oposición que amenaza con arrastrar también a la monarquía que la había apoyado. Los estudiantes, intelectuales y trabajadores se manifestaban contra el régimen e incluso los propios militares conspiraban contra Primo de Rivera.

Finalmente, abandonado por el alto mando militar y el rey, Miguel Primo de Rivera dimitió (1930) y se exilió en París, pero no antes recomendar al rey español Alfonso XIII algunos nombres de militares que podrían sucederle en el cargo, entre ellos, el general Dámaso Berenguer, que asumió la presidencia.

Muerte y legado del dictador español

Después de una intensa carrera política, desautorizada por el alto mando militar y por el rey Alfonso XIII en 1930, Primo de Rivera dimitió y auto-exiliado en París, donde murió dos meses más tarde, amargado y desilusionado con aquello que entendia ser la ingratitud de sus compatriotas. Su hijo mayor, José Antonio Primo de Rivera, le sucedió en la actividad política, supuestamente para rehabilitar la memoria de su padre, llegando a ser una de las figuras principales para la implantación del franquismo y el mítico fundador de la Falange Española.

Influencia de la dictadura de Primo de Rivera en Portugal

La experiencia de la dictadura de Primo de Rivera fue seguida de cerca por los conservadores portugueses, que se enfrentaban ante una decadencia y continua inestabilidad de la I República. El golpe de Estado del 28 de mayo de 1926 fue claramente inspirado en el modelo español y muchas de las fuerzas que lo habían ejecutado tenian como una referencia política a la acción militar del Directorio Militar instaurado por Primo de Rivera.

Después de 28 de mayo, la política portuguesa mantuvo como referencia al partido español Union Patriotica de Primo de Rivera y a su marco organico e ideologico, para fundacion de la Union Patriotica en Portugal.