Hombre de Tepexpan

El hombre de Tepexpan es un esqueleto prehistórico descubierto en el año 1947 en Tepexpan, un pueblo en el Estado de México, fue el resto oseo más antiguo de su tipo jamás descubierto en México. Fue nombrado como el "Hombre de Tepexpan". Los restos descansaban en la profundidad de 48 cm en la costa seca del ex Lago de Texcoco, México.

Descripción del Hombre de Tepexpan

La investigaciones realizadas revelaron más tarde que el esqueleto por su morfología craneal era el de una mujer, de rasgos primitivos. Su tamaño era de aproximadamente de 1,68 metros. A pesar de la mineralización ósea, esta mujer debió tener entre 35 y 45 años de edad cuando murió.


La hipótesis del Homo sapiens paleo americano autóctono

El profesor Javier Romero, del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México", determinó que el hombre de Tepexpan era un Homo Sapiens de origen autóctono. Estas características revelan un mentón saliente, arcos superciliares poco marcados, un cráneo igual a la del homo sapiens, pero con la frente un poco inclinado hacia abajo.

 









El descubrimiento, en 1984, de un esqueleto completo, que data de 12.000 años, con las características parecidas al del homo sapiens le permitió al profesor Javier Romero considerar un Homo sapiens de origen autóctono en el continente americano. Él admite que tomará en cuenta más descubrimientos como el del hombre de Tepexpan y del hombre de Chimalhuacán, para apoyar su investigación y comparar las similitudes entre los esqueletos y finalmente lanzar la hipótesis de un homo sapiens de origen autóctono, no mongoloide, y no específicamente europeo y australiano, pero a pesar de todo con algunas características de ellos

Análisis y datación del Hombre de Tepexcan

Mamut
El cuerpo fue descubierto junto a la presencia de huesos de mamut, sin duda herido y con rabia, que al parecer habría pisoteado a la mujer, antes de ser asesinado por los cazadores primitivos haciendo uso de sus lanzas hace cerca de 11.000 años.

La datación de este resto paleo americano es aún controvertido. El primer análisis de radio carbono realizado, dio primero 11.000 años. Los británicos de la Universidad de Bristol estudiaron los elementos dispersos y establecieron, a través de la datación de uranio, un rango de fechas que van desde casi los 5.000 años a casi 8.000 años. Un análisis más detallado, sin embargo, da un rango de fechas entre 10.000 y 12.000 años años. Estos últimas dataciones se sitúan cerca al de la Mujer Peñón y del Hombre de Tlapacoya.